POR LOS CAMINOS DEL PERIODISMO http://irmarosa.lacoctelera.net ALGUNAS MUESTRAS DE MI PASO POR AHI es-es Motor /imag/ed/mujer65x65.png POR LOS CAMINOS DEL PERIODISMO http://irmarosa.lacoctelera.net the-shaker v0.1. More on http://www.the-shaker.com TODAVIA AGUARDAN SU REGRESO. Ponen veladoras para que Rafael Caro Quinterio salga de la cárcel http://irmarosa.lacoctelera.net/post/2009/01/09/todavia-aguardan-su-regreso-ponen-veladoras-que-rafael 2009-01-09T22:18:36+00:00 Este es un reportaje ya muy antiguo, inédito, que realizamos Silvia Calayatud y yo, en los pueblos de Caro Quintero, en Sinaloa. Habíamos ido allá para reportear la explosión del primer coche bomba en México, y no quisimos regresarnos sin algo más.

Comenté con un amigo corresponsal esta idea y me dijo que no podíamos ir a la zona sin que nos acompañara alguien conocido para los pobladores locales. Como caído del cielo, el presidente municipal de Badiraguato cenaba en el mismo restaurante que nosotros y lo abordamos. Él haría que nos acompañara una persona de sus confianzas.

Así fue como emprendimos el viaje. Lamentablemente, a pesar de que era un tema interesante y había unas fotografías extraordinarias, nuestros jefes decidieron no publicar. "Nos pondríamos de pechito para que nos acusen de defender narcos", argumentaron. Quizá tenían razón pero lo lamentamos mucho.

Les comparto el texto

POR IRMA ROSA MARTINEZ A.

1992.

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, BADIRAGUATO, Sin.,- Siete años han pasado ya desde que Rafael Caro Quintero fue detenido, y la gente aquí, en las intrincadas y agrestes tierras de la sierra, sigue rogando a Dios que salga de la cárcel.

Sin tomar en cuenta el daño que provoca su participación en el narcotráfico, sus paisanos, los que viven a salto de mata entre los infértiles cerros y montañas; los escondidos por la falta de caminos o por la ilegalidad de sus actividades; los acostumbrados al acecho de la muerte, a la guerra entre mafias, todavía lo aguardan.

A Caro Quintero se le atribuye haber "hecho" la luz en nueve poblados; haber dado trabajo a buen número de sus paisanos en los plantíos de mariguana; se dice aquí que construyó escuelas, clínicas, tiendas para los trabajadores, el vado del río e iglesias. Además, en las fiestas del pueblo ofrecía "barra libre" para todos y bailaba con la mayoría de las muchachas del pueblo.

Lugar de "ríos entre montañas", Badiraguato es un buen botón de muestra de lo que es "la otra Sinaloa", la Sinaloa en la que si llueve hay río pero no hay camino y los pueblos de entre las montañas quedan aislados; la Sinaloa de Los Altos, en la que a veces para llegar a un poblado hay que caminar 20 kilómetros; la Sinaloa miserable, que ha dejado muy pocas vías legales de subsistencia a sus pobladores, y que ha sido tierra fértil para el cultivo no sólo de enervantes -como la mariguana y la amapola-, sino también de grandes capos de la mafia.

Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca nacieron en este municipio, el primero en La Noria, y el otro aquí, en este lugar de caballeros fundado a finales del siglo XVI, allá por el año de 1595. Y como ellos, muchos que o están presos, prófugos o muertos, que han sido asesinados. La muerte violenta es parte de la vida cotidiana de estos pueblos.

INDOCUMENTADOS Y NARCOS PAGAN OBRAS

Con 5,864 kilómetros cuadrados de superficie -5.8 veces el tamaño del Distrito Federal- el segundo municipio más grande de la entidad apenas alberga a una población de 40,000 habitantes, lo que da cuenta de lo inhóspito e improductivo de la zona.

Sus pobladores, en su gran mayoría, cuentan con agua potable, según informó el presidente municipal Humberto Valenzuela, pero por la falta de caminos no es posible llevar otros servicios a las comunidades. Un viejo sueño es el de que se abra la carretera Badiraguato-Parral, con la que, se afirma, se abriría camino al desarrollo.

Hace poco se pavimentaron 15 kilómetros del camino a Surutato, con la donación de 1 millón de dólares de paisanos que viven en Los Angeles. En drenaje, "estamos en pañales".

En materia de energía eléctrica, señalan los badiraguatenses, la responsabilidad ha sido compartida: una parte la ha electrificado el gobierno. Otra, Caro Quintero.

EU PIDIO A MEXICO SEMBRAR AMAPOLA

Santiago de los Caballeros está situado a dos horas de camino de la cabecera municipal, circulando por remedos de carreteras y caminos de terracería. Ocupa algún escondido recodo de esta zona de montañas de la que es el poblado principal; no por ello es el mejor de la región, a pesar de que sus habitantes, por décadas, han participado en la siembra de enervantes.

La gente no habla con extraños. Don "X" se anima a platicar porque ve caras conocidas que acompañan a las reporteras.

-¿Dónde andan los muchachos, don "X"?

-En la siembra de la mota-, contesta él con cierto tono entre emocionado y pícaro.

-Y ¿qué tal va estar?

-Parece que retebuena-, responde todavía más emocionado.

El conoce a Caro Quintero y a buena parte de la familia. Le está agradecido porque pagó para que uno de sus hijos, que trabajaba en los plantíos de Caro, saliera de la cárcel.

Don "X" ya no trabaja pero lo hizo desde muy joven. Ahora tiene más de 70 años.

-¿Desde cuando trabajó en esto?

-Desde que tenía 15 años ya sembraba amapola. Pero vea usted, aquí ¿qué otra cosa se puede hacer? Nada, señorita, vea usted nada más, puro cerro y pura montaña, ¿qué podemos sembrar ahí?

Pues mariguana y amapola, según bien estimaron las autoridades mexicanas en la década de los 40s, cuando en cumplimiento de un convenio suscrito con EStados Unidos, México se comprometió a abastecerlo de sustancias para la fabricación de los medicamentos que requerían los soldados norteamericanos durante la SEgunda Guerra Mundial.

Y las tierras de Badiraguato fueron las primeras que se destinaron para tal fin, de acuerdo con lo informado por el alcalde Humberto Valenzuela.

Los pobladores de la zona han continuado esa tradición. Quienes siembran, viven mejor sin que conozcan los sabores de la riqueza. Los que trafican, muchas fortunas han amasado a partir de ahí.

Tan grandes las fortunas que poblados enteros tienen que ver con los dominios de la familia de Caro Quintero: los Caro, los Quintero, los Payán Quintero.

Y LA LUZ LLEGO EN HELICOPTERO

Al salir de Santiago de los Caballeros y avanzando por esos esbozos de camino rumbo a mayores alturas de esta sierra, se suceden con poca distancia entre sí, pequeños poblados: Guanajuato, Las Pilas, El Sauce.

La gente de Guanajuato -y también de Santiago- no olvida que en cada regreso a estas tierras, Caro llegaba "echando bala, montado a caballo y detrás de él, la banda a la que tenía toca y toca, por días enteros".

En Las Pilas y El Sauce se encuentran varios de los ranchos de Caro Quintero, de los que operan legalmente, que son administrados por sus hermanos. Se afirma que periódicamente él mismo, desde la cárcel en la ciudad de México, supervisaba su funcionamiento a través de videos que toman sus familiares. Después del traslado de Caro a la cárcel de Almoloya de Juárez, no se sabe que pasará.

A todo lo largo de este recorrido se observan los postes de luz que unen, en una cadena interminable, cerro con cerro.

Por la altura y ante la falta de caminos, hubo necesidad de llevarlos ahí en helicóptero. También el helicóptero sirvió como grúa para instalarlos, una vez que se cavaban los hoyos.

Fue obra de Caro Quintero. No se sabe cuanto costó. Sólo por dar una idea, meter un kilómetro de cableado, en terreno plano, cuesta 50 millones de pesos, de acuerdo con datos proporcionados por el ayuntamiento.

Asi llegó la luz a Potrerito, Guanajuato, Vainilla, El Sauce, Las Pilas, Alisos, La Haciendita, Babunica y, por supuesto, La Noria, donde Caro nació.

UNA CATEDRAL: LA CRIPTA FAMILIAR

La Noria, donde vive doña Hermenegilda Quintero, su madre, es una fortaleza rodeada por una gran barda. La entrada, es, obviamente, restringida, y los caminos de acceso, se encuentran vigilados desde puntos estratégicos.

En el interior de la propiedad se levanta una gran construcción que por sus dimensiones, bien podría ser la catedral de Culiacán. No es una iglesia, es sólo una capilla que albergará los restos de todos los integrantes de la familia. Situada en una cima -hay que subir 102 escalones para llegar a ella-, contiene 72 criptas que están a la espera de ser ocupadas.

ESta edificación fue levantada tres veces. A Caro Quintero no le gustaba como quedaba y mandaba derruirla para construirla otra vez.

En el poblado, Caro construyó una escuela para los niÑos de la localidad. Lleva el nombre de su padre, Emilio Caro.

Y como ocurrirá en el siguiente poblado, en La Noria, los Caro levantaron también una tienda para sus trabajadores.

Babunica, la tierra de las ollas, es un caso aparte.

Teniendo como único camino el río en tiempos de secas, durante las lluvias queda incomunicado. Pero una vez ahí, este poblado de no más de 25 familias, es una combinación de ciudad colonial y moderna.

Su iglesia es de granito rosa; tiene una plazuela con kiosco blanco, sus bancas perfectamente cuidadas, y toda ella bardeada; sus casas, muy grandes y lujosas, cuentan con todas las comodidades disponibles, y varias de ellas tienen antenas parabólicas. Con sus colores pastel y sus dos enormes álamos, Babunica es un paraíso moderno en plena sierra.

Aquí, el patriarca no es Rafael Caro Quintero sino Emilio Quintero, su tío. No se le ve por estas tierras desde hace como dos años pero todos aquí le rinden. Se dice que todas las construcciones las hizo él, incluyendo por supuesto la bellísima iglesia -cuyas bancas, puertas, ventanas y confesionario son de cedro y la ilumina un bello candil de cristal-, la clínica, la tienda para los trabajadores y la casa de su administrador, estaS tres últimas todavía sin estrenar y deteriorándose con el paso del tiempo.

Don Neto Fonseca, preso en la ciudad de México, de igual forma mandó construir su mausoleo familiar; está ubicado en Santiago de los Caballeros.

Hecho de mármol en su totalidad, asemeja una construcción griega; cuatro columnas sostienen un techo que protege un féretro; éste a su vez, está encadenado por los cuatro costados a cada una de las columnas. Don Neto desea que el cadáver de su hijo Gilberto, asesinado en Tijuana por un lío entre narcos, sea trasladado aHí.

La visita al cementerio de Santiago de los Caballeros es un encontrarse de frente con la vida del lugar.

ESte sitio para el descanso de los muertos se encuentra en la parte más alta de una montaña, entre las montañas, y donde sopla algo que aquí llaman el viento eterno. La mayoría de sus habitantes, por no decir que todos, han perdido la vida en aras de una vida distinta a la que ofrece la montaña.

Su sangre ha corrido por fuerza de las balas, las dagas o las granadas. Y la vida para algunos de ellos, como el hijo de don Neto, para el "Culichi" y para el "Blanco", había sido muy corta.

Esos ya no regresan. Pero la gente sigue rogándole a Dios que Caro Quintero sí.

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LA LECCIÓN DE COLOMBIA, HISTORIA DE UNA GUERRA SIN FIN http://irmarosa.lacoctelera.net/post/2009/01/06/la-lecci-n-colombia-historia-una-guerra-sin-fin 2009-01-06T17:43:22+00:00  

Esta fue la última parte de la serie de seis textos que se publicaron bajo este nombre. Dejé para el final lo que para mí fue la parte más impactante de toda la visita: los efectos que para la vida en sociedad ha tenido la plaga del tráfico de drogas.  Aquí se los dejo

(RESUMEN DE PRIMERA PLANA)

            Medellín: una senda de sangre, compra de conciencias y  muerte 

  • Convulsionó el narcotráfico ciudades enteras
  • Un manto benefactor que sedujo a pobres y ricos por igual

 IRMA ROSA MARTINEZ

     MEDELLIN, Colombia, 10 de octubre.- El narcotráfico regó su sangre  envenenada y contaminó todo cuanto encontró a su paso. Hizo que se le perdiera el aprecio a la vida y los seres humanos se volvieron desechables. Trastocó valores, compró conciencias, convulsionó ciudades enteras y segó miles de vidas.  

Envuelto en un manto benefactor, cautivó a los pobres. Las clases medias vieron en él un mundo de aventura y dinero. Y los ricos no resistieron la tentación de mayores riquezas y poder.

 Pablo Escobar y los Rodríguez Orejuela son personajes ya míticos de la historia colombiana. Son héroes y villanos, bienhechores y verdugos. Son algunos de los grandes responsables de la tragedia de este país. Y todos, cada uno a su modo, son protagonistas de esta guerra sin fin que es el mundo del narcotráfico.

 

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Niños, los sicarios "paisa" de los cárteles

      Medellín,Colombia, 10 de octubre.- Era una niña de 13 años y ya se había hecho dura a fuerza de vivir en las comunas. Amigos de su edad eran sicarios que trabajaban para el narcotráfico y muchos de ellos ya acumulaban varias marcas en las cachas de sus pistolas. "¿Pistolas? No, eso es chatarra, aquí usamos rifles al parejo que la policía".

 Por eso no dudó cuando su padre le prohibió salir con el Jimmy porque era mariguano y miembro de una banda del barrio.

 "Mi papá ya no me deja salir contigo. Mátalo", era una orden y fue cabalmente obedecida. Era la época dura del narcotráfico comandado por Pablo Escobar cuando hizo de las comunas de Medellín el centro perfecto de reclutamiento de asesinos a sueldo. A ella no le gustaban "los bobos". Tenía que ser un pillo. Como al resto de las jovencitas, le gustaban los que la pudieran defender.

 El fiscal que conoció el caso reconstruye el cuadro:

 Al día siguiente, el novio, que tenía 17 años, dejó solo un rato a su padre que vendía buñuelos muy de mañana, y se fue a esperar al que ya nunca sería su suegro. Y así de fácil el señor dejó de ser problema.

 En Colombia, los menores de 18 años ni siquiera caen a la correccional. No hay espacio para tantos.

 ***

 Como célula cancerosa que invade, se extiende, carcome y mata, los cárteles de la droga penetraron todos los sectores de la sociedad colombiana sin distingo de clase social, sexo o profesión. Envueltos en un aura de altruismo, riqueza, acción y aventura, los narcotraficantes se hicieron presentes y trastocaron valores y principios. Y la mayor pérdida fue el aprecio a la vida.

 Aquí sí que la vida no valió nada durante un buen periodo de la historia de la ciudad, durante el auge y decadencia del cártel de Medellín, comandado por Pablo Escobar Gaviria. Y aun ahora, los que aprendieron a matar lo siguen haciendo, así sea por defender "su territorio".

 El narcotráfico dio empleo a los pobres, los convirtió en sicarios; ofreció acción y aventura a la clase media cuyos jóvenes, como "mulas" conocieron la emoción de los viajes y del dinero fácil; y aprovechó a los ricos para "blanquear" su dinero y extorsionar a otros ricos.

 No hubo discriminación.

 Y peor aún. Afectó la vida de mucha otra gente que no la debía ni la temía.

 ***

 "El Tino", uno de los jefes de banda más aguerrida de la comuna noroccidental, por quinta vez preso en la cárcel de Bellavista, cuenta cómo lo reclutaron para trabajar con Pablo. Fue sicario.

 "Por decir algo, Pablo Escobar tenía su aparato militar, entonces ese era el jefe de todas las bandas de Medellín y tenía a cuatro o cinco sicarios que controlaban a todos. En todos los barrios de Medellín ubicaban  a quienes lideraban las bandas y los mandaban a trabajar a la 'oficina'. Iban y decían: 'Yo tengo tantos pelaos en mi barrio', y cuando había necesidad de poner bombas y todas esas cosas, ellos ya cogían a tres o cuatro 'pelaos' de cada barrio. O cuando se fue a la guerra el cártel de Medellín con el de Cali, reclutaron jóvenes en toda la ciudad. Yo me acuerdo que de mi barrio participamos como 35 para ir a Cali a matar gente por allá y eso..."

 Y cuando Escobar le declaró la guerra otra a los policías que lo traicionaron, pagaba 5,000 dólares por cada cabeza que le entregaran.

 "Era mucha plata; si el salario mínimo era 20,000 pesos (20 dólares) a la semana, trabajando como un negro y que le dieran a uno cinco millones por matar un policía... si además era bien fácil... para ser policía sólo se necesita tener cédula y ser pero bieeen bruto".

 Escobar conformó "oficinas", alrededor de 10, y cada una tenía entre 600 y 700 "pelaos".

 "Eramos 7,000 jóvenes más o menos dedicados a trabajar para el narcotráfico, prestar servicio al mejor postor, al que mejor nos pagaba y era 'el doctor' (Escobar) el que nos pagaba."

 Él es parte de la vieja guardia de los sicarios "paisa" y le ha tocado enterrar a muchos de sus amigos.

"Mi primera banda era de 47 'pelaos'. Sólo quedo yo. Ahora tengo una con 323 y ya no quiero que se sigan muriendo".

Cuando mataron a Escobar y prácticamente terminó el cártel de Medellín, "todos nos quedamos sin empleo y nos quedamos sin na'. Ya nadie patrocinaba na', quedamos todos en las comunas de Medellín en todos los barrios, regados sin saber qué hacer".

Y los jóvenes empezaron a robar. Y siguieron matando.

"Y decidimos que si íbamos a robar o cometer delitos, no lo íbamos a hacer en las comunas de nosotros. Y tampoco íbamos a permitir que otros vinieran a robar acá. Y si alguien lo hacía, había que matarlo; así comenzaron las guerras en las comunas, y muchas veces no sabíamos ni por qué nos matábamos."

Son herederos de la cultura del narcotráfico; han debido delinquir hasta para ya no delinquir.

"Nadie nos da trabajo. Nada más saben que vivimos en las comunas y ya no nos quieren. ¿Cómo quieren que ya no robemos? Pues fuimos al centro, robamos dos bancos y sacamos para poner una microempresa. Ahora muchos de mis  parceros (cuates) andan vendiendo productos de casa en casa."

***

 En un taxi, en Cali.

 -Y, ¿usted conoció a los Rodríguez Orejuela?

 -Uy, sí, como no, muy buenas personas. Ayudaban a la gente, le prestaban dinero, dieron muchos trabajos. Gente muy buena. A muchos les regalaron taxis.

 Efectivamente, los meros jefes del cártel de Cali dieron 300 taxis, pero no fue de gratis. Sus choferes iban equipados con radio-localizadores y teléfonos celulares para reportar el menor movimiento de la policía. Nunca recogían pasaje. Sólo estaban para eso.

 Eran las rutas 10 y 11.

 ***

 Le dieron 48 horas para dejar su taller, su casa, su tierrita y sus animalitos. El dueño del laboratorio de cocaína, al que le entregaba tambos y filtros que él fabricaba, le dio la noticia.

 "Que tienes que ir a colaborar con la guerrilla allá arriba, a tirar avionetas de las que vienen a fumigar los cultivos de coca."

 A Edgar le iba bien. A ese pueblito llamado La Hormiga, en el Putumayo, zona coquera, había llegado hace 11 años y, como todos, algo de trabajo encontró  en la complicada cadena que implica la elaboración de cocaína.

 Dijo que no, que por qué. Se resistió y 10 minutos antes de que se cumpliera el plazo llegaron los guerrilleros. Esos alzados metidos a proteger a narcos, que le cobran "impuestos" y así financian su lucha.

"Tuvimos que dejar todo, la tierrita, la casa, los enseres, el taller. Tengo cuatro niños y uno es recién nacido. Y sólo nos salimos con lo que teníamos puesto."

 -¿Y si no lo hacía?

 - Ahí mismo me mataban, como ya lo han hecho con otros. A dos de mis empleados los ejecutaron en la puerta de mi taller.

 En esa ocasión, junto con él tuvieron que salir de La Hormiga otras 13 familias.

 Alguien recurrió a un hermano. Apenas unos días después tuvo que salir de ahí también porque ya lo habían localizado. "Ya sabemos dónde estás", dijo una voz por teléfono.

 Otra forma de la violencia asociada al narco.

                                     ***

 Se llama "Alejandro Echavarría", pero todos lo conoce como barrio "Pablo Escobar". Fue durante la campaña política con la que aspiró a ser representante a la Cámara cuando el capo del cártel de Medellín impulsó un programa llamado "Medellín sin tugurios" (casa de cartón). Y regaló 2,000 viviendas. Se las dio sobre todo a los trabajadores del tiradero de basura y otra gente pobre.

 Son casas bien construidas en una zona aledaña a las comunas.

 ***

 Era demasiado joven para ser fiscal y le tocó la época más dura de la persecución contra Pablo Escobar. Quizá por eso tuvo valor para salir por las noches, disfrazada con "jeans" y una cachucha, para tomar declaración a los narquillos que se ocultaban en algún lugar de la ciudad y se querían entregar o estaban dispuestos a dar información sobre el cártel de Medellín. Después de que Pablo había mandado asesinar a sus dos mejores amigos porque no quisieron ya financiar su ola de terror, todos los otros se aterrorizaron y prefirieron colaborar con la autoridad.

 Era fiscal sin rostro pero alguien la traicionó y fue identificada. Uno de sus acusados ordenó ubicar al esposo y fue citado por la mafia para mandar un mensaje a la fiscal. Ya sabían quién era, dónde vivía y, por supuesto, que tenía dos pequeñas hijas. Más valía que "colaborara" con el narco porque la vida de las niñas estaba de por medio. Además, le convenía.

 Tuvo que mudarse de ciudad y sus hijas tuvieron que acostumbrarse a vivir con escoltas. El marido no aguantó y se fue por un tiempo. Ya volvió.

                                     ***

 "Muchos de los que fueron mis compañeros de escuela están presos o están muertos. Otros andan por ahí sin saber qué hacer porque dejaron los estudios cuando alguien les dio plata por hacer unos trabajitos."

 Ana María, quien estudió periodismo y una maestría en ciencia política, platica cómo el narco penetró también entre los sectores de clase media alta, los que podían asistir a una escuela particular y a quienes realmente nada les faltaba. Quizá sí, no tenían una gran moto ni mucha plata para presumir frente a las novias.

 Además, muchos otros jóvenes iban y venían a Estados Unidos y regresaban con mucho dinero. Era fácil.

                                     ***

 Todavía se escuchan petardos de repente y luego largas balaceras cerca de la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de las Estancias. El padre Oscar Vélez refiere que en estos barrios de las comunas, los milicianos están fuertemente enfrentados con los bandidos. En La Sierra, colonia que está hasta mero arriba, los simpatizantes de la guerrilla se odian a muerte con los hijos del narcotráfico, esos que trabajaron para Pablo Escobar, se drogan y asaltan a la gente. Estos viven en La Cañada y apenas los divide una calle.

 Pero algo ya se avanza para pacificar a estas comunidades. El padre está organizando serenatas y lleva a la gente a donde antes no podía entrar sin que les exigieran "vacuna", o una especie de impuesto de guerra.

 "No tengo como mira inmediata la paz, lo que más me importa es la vida. Nos toca sembrar ganas de vivir, que la gente le encuentre gusto a la vida."

 ***

 Diego Londoño pertenece a la clase pudiente de la sociedad "paisa", como se llama a los oriundos de Medellín. Cercano de Pablo Escobar, utilizaba sus relaciones con los hombres más acaudalados de Colombia para facilitar los secuestros ordenados por el capo. Así, el cártel tuvo la información adecuada para plagiar a una integrante de la familia Santo Domingo, uno de los clanes más poderoso del país, y que reside en Nueva York. Hasta allá se envió gente para organizar el secuestro.

 ***

 Restaurantes y discotecas tuvieron que cerrar. La gente terminaba sus jornadas diarias y se recluía en sus casas. No podían evitar el sobresalto ante los continuos estallidos de bombas. Nunca se sabía dónde podría ser la próxima. El servicio telefónico se bloqueaba porque todos querían saber de los suyos. Después se canceló el servicio de "beepers" porque era la forma con la que se comunicaba la gente de Pablo Escobar. Fue una época de terror.

 ***

 -Nos tenemos que ir en seguida. Salir de aquí y olvidarnos de todo esto.

 -Pero ¿por qué? Yo quiero saber qué pasó con nuestro hijo. ¿A ti no te parece una prioridad?

 -Sí, claro, pero me están buscando los señores de Cali y me van a matar.

 Telenovela "Prisioneros de Amor" que transmite la televisión colombiana.

 ***

 Sigue hablando "El Tino":

 "La mamá de uno no hacía sino llorar y cuando se daba cuenta de que uno iba y le regalaba plata; le daba 200,000 pesos, cuando mi papá, si trabajaba, ganaba 20,000 cada ocho días, y que uno llegara a regalarle 200,000... No, no hacía preguntas. Ella se imaginaba que uno andaba en algo que no era bueno. Y le daba tristeza y eso. Yo sentía a mi mamá muy triste. Cada que veía me iba para la calle, la veía cuando me miraba, como con esa mirada de '¿será que va a volver, me lo irán a matar?' O cuando llegaba ya a dormir, la tranquilidad de que había llegado bien, que no tenía nada y eso. A mí me han dado cinco tiros, y cada que uno llegaba con un tiro y eso, la mamá me decía: 'Ay, m'hijo, esa vida que estás viviendo'. Y yo le decía: 'Quién nos va a dar la comida, cucha (mamá)'."

                                     ***

 -¿Por qué trabajó con Pablo Escobar?

 Finquero, dedicado a la cría de ganado. Sin necesidad de delinquir.

 -Si me pregunta no le puedo contestar. No sé... no sé, él tenía algo. Me enamoré de él, con sus virtudes y sus defectos. Y cuando me lo pidió, no lo dudé ni un segundo-, dice enfatizando el "ni".

 Lleva varios años preso y no le importa.

 -¿Que cómo estoy? Feliz, feliz- acentúa - sólo por haber conocido a Pablo.

 ***

 El léxico se ha enriquecido aquí: narcodemocracia, narcoescándalo, narcoplata, narcopolítica, narcómicos, narcosubversión, narcoempresa.

 ***

 "El Pipe" Avila, seleccionado nacional, dedicó un gol a los hermanos Rodríguez Orejuela, capos del cártel de Cali, que alguna vez fueron propietarios del América local. René Higuita, hoy jugador del Veracruz, solía visitar a Pablo Escobar en la cárcel.

 ***

 Agente de inteligencia en Cali:

 "Aquí, donde le apriete, sale pus".

 

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LA LECCIÓN DE COLOMBIA, HISTORIA DE UNA GUERRA SIN FIN http://irmarosa.lacoctelera.net/post/2009/01/05/la-lecci-n-colombia-historia-una-guerra-sin-fin 2009-01-05T21:40:37+00:00 Este es otro de los textos de la serie sobre la Lección de Colombia. En este material se ofrece un panorama de la penetración del narco colombiano en la política de su país. Para dar una idea de lo que fue, sólo un dato: la campaña presidencial de Ernesto Samper recibió cajas repletas de dólares del Cártel de Cali, y quien los recibió fue el tesorero de la campaña. Durante mi viaje a Colombia tuve la oportunidad de platicar con él, en la prisión domiciliaria que cumplía.

Los primeros párrafos corresponden al resumen que se ublicó en primera plana.

 

             Abiertas las puertas, el narco "tocó" incluso a la Presidencia

  • Aportó el cártel de Cali US6 millones a la campaña de Samper, aceptan
  • Influyen mafias en elección de legisladores

 

IRMA ROSA MARTINEZ

     SANTA FE DE BOGOTA, Colombia, 8 de octubre.- Sin asco alguno, la clase política colombiana le abrió la puerta al narcotráfico y éste se metió prácticamente hasta la Presidencia de la República. Con por lo menos US6 millones aportados a la campaña de Ernesto Samper, hecho reconocido abiertamente por el tesorero del equipo samperista, Santiago Medina, el cártel de Cali hizo evidente ante el mundo que no había sector que se le resistiera.

 Cuatro ex ministros han sido consignados por enriquecimiento ilícito, una decena de legisladores están presos y se sospecha que entre 50% y 60% del Congreso fue electo gracias al dinero de la mafia colombiana. Y pese a la crisis política que ello desató, Ernesto Samper sigue siendo presidente.

 

                LOS NARCOTRAFICANTES Y SU LUCHA POR EL PODER

 

     SANTA FE DE BOGOTA, Colombia.- El poder económico ya no fue suficiente y decidieron ir tras el control político. Los traficantes de drogas colombianos se habían cansado ya de comprar fincas, mansiones, colecciones de autos, negocios, policías y conciencias al por mayor, y consideraron que el paso siguiente debía ser el Parlamento. Y, por qué no, la Presidencia de la República. Pagaron por ella por lo menos 6 millones de dólares en 1994, aunque al final de cuentas la mercancía no haya sido lo que esperaban.

 "Los miembros del cártel de Cali son tan colombianos como cualquiera de nosotros y tienen el derecho de aportar a una campaña política el dinero que quieran. Además, no todos los dineros que tienen provienen de la droga", afirma en entrevista con EL UNIVERSAL Santiago Medina, el tesorero de la campaña presidencial de Samper, quien recibió las aportaciones del narco. Purga una condena de cárcel en su casa.

 El financiamiento del cártel de Cali a las aspiraciones del liberal Ernesto Samper es historia ya vieja, pero no está menos presente en la vida de este país que mantiene abierta una investigación llamada "Proceso 8000", que ya derivó en la detención y condena del ministro de la Defensa, Fernando Botero, un ex ministro de Justicia (Alberto Santofimio Botero), un ex contralor general (Manuel Francisco Becerra), un ex procurador (Orlando Vásquez Velázquez), el propio tesorero de la campaña y por lo menos una decena de legisladores. Un número importante de otros parlamentarios está detenido para investigación y se sospecha que entre 50% y 60% del Congreso fue electo con "la plata" del narco.  

Ese mismo Poder Legislativo desechó  toda posibilidad de enjuiciar a Samper, pero todavía se discute aquí si el Presidente estuvo enterado del dinero "caliente" que entró a su campaña.

 No sólo eso. Apenas el 2 de octubre pasado, el periódico El Tiempo dio a conocer que la fiscalía delegada ante la corte considera que hay "sólida evidencia probatoria" de que el Presidente dio instrucciones a varios colaboradores suyos para administrar dineros ilícitos cuando era ministro de Desarrollo.

                            LOS TOMO POR SORPRESA

 La mafia entró a la vida política del país y, al parecer, nadie se dio cuenta cómo ni cuándo. Ello, a pesar de los múltiples semáforos amarillos que no se quisieron ver y que bien podrían estar activos en México, dice aquí el investigador y analista Juan Gabriel Tokatlián, de la Universidad Nacional.

 Las primeras llamadas de alerta datan de hace casi 20 años.  

En 1978, un programa de la cadena CBS de Estados Unidos manejó un memorándum del asesor del presidente Jimmy Carter para asuntos de Salud, Peter Bourne, en el que se refería la posible vinculación de la familia del recién electo presidente Julio César Turbay con las bandas del comercio de drogas.

Dos años después, recuerda Tokatlián, el diario The Washington Post publicó que 10% de los miembros del Congreso fue electo con recursos del narco. Y aunque no se ofrecía mayor información, era otra señal que presumía que esa fuerza penetraba en la vida política del país.  

Hubo gran escándalo pero nadie lo tomó en serio ni se investigó, dice el sociólogo e internacionalista.  

Y pocos años más tarde, un peculiar personaje del entorno "paisa", como se conoce a los oriundos de Medellín, incursionó de manera ya clara en el medio político. Pablo Escobar Gaviria, un millonario que daba dinero a los pobres, logró colarse como suplente de un representante a la Cámara, por el Nuevo Liberalismo, que encabezaba Luis Carlos Galán.  

Poco después se conoció que su riqueza estaba relacionada con la exportación de cocaína y Galán lo expulsó del partido. Fue asesinado en 1989.

Pero el mayor escándalo político de Colombia estalló cuando el oponente de Samper a la Presidencia de la República, Andrés Pastrana, dio a conocer los famosos "narcocassettes", conversaciones telefónicas en las que el popular periodista Alberto Giraldo hablaba con Miguel Rodríguez Orejuela, uno de los máximos líderes del narcotráfico de Cali, y discutían sobre una colaboración de varios miles de millones de pesos colombianos a la campaña samperista. Giraldo se había convertido en una especie de publirrelacionista para el cártel de Cali y, de acuerdo con ese audio, tanto Samper como su jefe de campaña, Fernando Botero, y su tesorero, Santiago Medina, estaban en conocimiento del aporte.

 Era junio de 1994 y se iniciaba una larga pesadilla para quien apenas unos días antes había ganado la segunda vuelta de la elección; en ese momento se dudaba que pudiera siquiera llegar a tomar posesión.  

Pero Samper se convirtió en presidente el 7 de agosto del mismo año entre nubes de sospecha, que no se han disipado todavía pero que nunca lograron desatornillarlo de la silla presidencial. No hubo evidencias directas de que él hubiera estado al tanto del ingreso de los recursos y se desecharon los testimonios que lo involucraban.

 La Fiscalía General, equivalente en parte a la Procuraduría General de la República, pidió que se le hiciera juicio a Ernesto Samper.  

"La fiscalía no puede investigar al presidente, pero cumplimos el papel que nos asigna la Constitución de presentar denuncias. Por eso yo decidí presentar una denuncia que consideré, y sigo considerando, muy sólida y muy seria contra el Presidente", afirma el que fue fiscal general, Alfonso Valdivieso, en entrevista con este diario.

 Otra grabación, en la que aparecían las voces de Samper y de ElizabethMontoya Sarría, figura identificada dentro de la familia del narcotráfico, revelaba los valiosísimos regalos que la familia presidencial obtenía de estos individuos. Ella le recordaba de la proximidad del cumpleaños de su esposa, Jacquin Strouss de Samper, y le pedía que no se molestara en comprarle un regalo. Ella ya lo tenía y se trataba de un anillo de diamantes. Elizabeth Montoya Sarría fue asesinada el primero de febrero de 1996, cuando ya se contaba con mayores evidencias de su vinculación con el tráfico y las aportaciones que ella hizo también a la campaña del candidato a la Presidencia.  

Había estallado una bomba política. El régimen samperista se tambaleaba. En el libro "El presidente que se iba a caer", periodistas de la revista Semana refieren un pasaje en el que el presidente mexicano Ernesto Zedillo ayudó a su colega colombiano a conseguir una declaración de apoyo de los integrantes del Grupo de Río, reunidos en Quito en septiembre de 1995. 

Personal de la cancillería colombiana estaba indignado por el compromiso asumido por Samper para discutir con Nicaragua el tema del archipiélago de San Andrés, cuya soberanía reclama. Fue la condición que Violeta Chamorro puso a Zedillo para firmar el respaldo a Samper.  

No precisamente gracias a ello, pero el Presidente colombiano logró mantenerse en el cargo, a pesar de la enorme crisis política que enfrentó.

                         DINERO EN CAJAS COLOR FIUSHA

 "El cártel de Cali no infiltró a la campaña de Samper. Fue la campaña laque infiltró al narcotráfico", asegura Santiago Medina, a quien le tocó  viajar a Cali tres veces para hablar con los cuatro máximos capos de la cocaína en ese momento -Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, Helmer Herrera y José Santacruz Londoño- y acordar los detalles del envío de los millones de dólares para la campaña presidencial.

 Sentenciado originalmente a 96 meses de prisión, a ser purgados en su casa, logró una reducción de la pena y podría quedar en libertad en febrero próximo por la colaboración que prestó a la justicia. Aportó cientos de documentos y evidencias sobre el caso.  

Con esas pruebas y lo encontrado en una oficina de Guillermo Pallomari, contador general del cártel de Cali, la fiscalía general ha podido avanzar en sus investigaciones y en la consignación de decenas de políticos, entre los que se encuentran incluso el director de la oficina de Exportaciones en España y el alcalde de Cali. Tan lejos y tan cerca llegó el narcodinero.  

Entrevistado en su residencia, ubicada en el norte de Bogotá, Medina ofrece los pormenores de esta historia.

 "Durante la campaña manejé 3 millones de dólares que se repartieron a los tesoreros de los diferentes departamentos para las elecciones. Pero no fue la única plata. Fernando Botero, gerente de la campaña (y luego secretario de Defensa), recibió 2 millones de dólares del cártel que se dieron a políticos amigos de Samper y caciques de diferentes regiones para que compraran votos". 

Asegura que también Rodrigo Pardo, canciller en la primera parte del gobierno samperista, "manejó muchísima plata, quizá más de lo que manejamos Botero y yo, para el pago a agencias de publicidad".

 Santiago Medina fue el primero en colaborar con la justicia luego de varios meses de gran presión por parte de los medios de comunicación y tras de que el presidente Samper -dice- estaba dispuesto a sacrificarlo. Fue detenido el 26 de julio de 1995.  

El ex tesorero de la campaña señala que de Cali mandaron el dinero por avión en manos del periodista Alberto Giraldo y del ex senador y ex embajador en Suiza Eduardo Mestre.  

"Ellos me dejaron el dinero en la casa, y parte se repartió aquí y parte en la sede (del partido)". Los dólares llegaron en cajas de regalo color fiusha.

 -Pero, ¿usted sabía que era dinero del narco?, pregunta EL UNIVERSAL.  

-Claro que yo sabía que era dinero del cártel de Cali. Yo fui a hablar con ellos por órdenes de Samper. Samper me mandó a mí a que hablara con los jefes del cártel y me reuní con los cuatro, y acordamos qué cantidad de plata me iban a dar y cuándo me la iban a dar y cómo la iban a mandar, todo.

 -¿No pensaron que esto finalmente se iba a saber?

 -Pues es que nosotros siempre pensamos dos cosas muy importantes. Una: que al llegar a un acuerdo con el cártel de Cali lo que estábamos encontrando era una solución al problema de la droga... teníamos que llegar a un arreglo y finiquitar de una vez por todas el problema. Dos: pues que las personas del cártel de Cali son tan colombianas como cualquiera de nosotros y tienen el derecho de aportarle a una campaña política el dinero que quieran. Y no todos los dineros que ellos tienen son dineros de la droga.  

Según Medina, esas personas han sido industriales que han tenido diversas empresas en el país. Por ejemplo, Drogas La Rebaja, que es la cadena de farmacias más importante.  

-Pero, ¿qué fue primero?, ¿su riqueza legal?, o ¿no es que gracias a su riqueza ilegal hizo todo lo demás?

 -No sabemos, porque yo no creo que ellos tuvieran la plata legal en un bolsillo y la ilícita en el otro...

 -Exacto. Precisamente por eso...  

-Es muy difícil decir que todo lo que ellos tienen es ilícito. Tienen muchas empresas, compañías de construcciones, de cementos, de productos químicos, bancos, financieras, una cantidad de cosas que lógicamente, les produce...

 -¿Desde hacía mucho tiempo había el dinero del narco financiado campañas?

 -Eso lo demuestro yo en mi libro que debió salir a la venta el domingo pasado y  lleva por título 'La verdad sobre las mentiras' pues empiezo contando que inició con la campaña de López Michelsen en 1976. Se reunió en ese entonces parte del cártel de Cali y el de Medellín y le dieron 25 millones de pesos, que en ese entonces era una fortuna pues el dólar valía 75 pesos (ahora vale 1,000).

 -¿En ese entonces no existía la noción de que era tan malo, de que es tan malo recibir dinero del narco?

 -No, en ese entonces no parecía...

 -¿Tampoco ahora?

 - ...porque de cualquier manera eran ciudadanos colombianos que estaban aportando.

 -¿Tampoco ahora, digamos en el 94, o ya existía más una idea de que estos hombres son delincuentes? ¿Se pensó que era dinero mal habido pero que de todas maneras lo necesitaban?, ¿qué es lo que paso ahí?

 -Bueno, lo que nosotros pensamos inicialmente era, primero que todo, llegar a un arreglo con el problema de la droga; y como segunda medida, como le digo, no podíamos hacer un examen de conciencia empresa por empresa de todas las que iban a aportar a una campaña política para ver quién tenía el certificado de limpieza y pulcritud para poderle recibir la plata o no... es muy difícil.  

Y la solución del problema consistía, explica, en aclimatar el plan de entrega para que los capos se sometieran a la justicia.  

Se les impondrían cinco años de cárcel como máximo, pagaderos en su casa. Ellos se comprometían a entregar laboratorios, rutas y a cerca de 2,000 narcos pequeños. Les respetarían las empresas, las familias y no les embargarían propiedades.  

Medina subraya que, además, la plata ya había sido acordada con anterioridad.

 Fuentes diplomáticas apuntan que a Samper ya se le habían detectado nexos con narcotraficantes desde hacía tiempo. Se cita un encuentro en el Departamento de Estado, en Washington, el 13 de noviembre de 1993, en el que el subsecretario de Estado para asuntos Interamericanos, Alexander Watson, le advirtió que sabían de su cercanía y que más valía que se alejara de ellos. Los periodistas de la revista Semana apuntan también que hubo encuentros con representantes de la mafia cuando Samper era embajador en Madrid.

 Toda vinculación con el narco ha sido por supuesto negada por el mandatario. EL UNIVERSAL buscó una entrevista con él pero no la obtuvo.  

-Pero usted está preso y el presidente es presidente, se insistió con Medina.  

-Se inventaron que yo había metido la plata sin que Samper lo haya sabido, que es lo más estúpido del mundo porque usted no puede pensar que alguien regale 6 millones de dólares sin que la otra persona sepa quién se los dio. En una campaña política usted no da 100,000 pesos si usted no se asegura que el candidato supo que le ayudó porque más adelante le va a cobrar. Mucho menos le va a dar 6 millones de dólares porque le pareció simpático o querido o buena persona. De eso olvídese.

 Además, abunda, de los parlamentarios que votaron en contra de ahondar la investigación a Samper muchos participaron en la campaña. Y si Samper se caía, se cerraba el Congreso también.

         NUEVA PRESION DE EU, RIESGO DE OTRA GUERRA CON LOS NARCOS

 Al presidente colombiano le fue retirada la visa para viajar a Estados Unidos y se ha desarrollado una relación muy ríspida entre él y el embajador estadounidense Myles Frechette. Hace dos semanas intercambiaron frases poco cordiales con motivo de la resolución del Senado al aprobar la extradición de narcotraficantes "sin retroactividad", lo que deja a salvo a los grandes capos que ya se encuentran bajo proceso y en diversas cárceles del país.

 Frechette acusó a Samper de no haber trabajado con firmeza para conseguir la extradición de los líderes de la mafia colombiana y advirtió que lo lamentaría. En respuesta, el mandatario latinoamericano recordó a José Alfredo Jiménez y le espetó un "no me amenaces". Además, lo calificó como "un embajador enemigo de un país amigo".  

Entrevistado por EL UNIVERSAL, el diplomático estadounidense subraya que en Colombia hay corrupción en todas las esferas.  

"No digo de manera alguna que todos los colombianos son corruptos, ni más faltaba, eso es absolutamente falso, pero sí la corrupción está por todos los lados. Y eso no necesita usted oírlo de mí, que soy un extranjero, lo dice el fiscal, lo dicen los periódicos a gritos, está por todas partes, no hay una esfera del gobierno o de la sociedad donde no haya un corrupto u otro. ¿Por qué?, porque el dinero del narcotráfico es enorme y la gente es codiciosa y se deja llevar por eso."  

Frechette está a punto de dejar el país pero también deja el amago de posibles sanciones económicas si el Congreso no aprueba la retroactividad. Y aquí, "los extraditables" también ya lanzaron su amenaza:

 A través de un comunicado, los narcotraficantes amagaron con asesinar a quienes defiendan la extradición con retroactividad, y aseguraron que seguirán de cerca las actuaciones de políticos, parlamentarios, dirigentes gremiales, jueces y periodistas.

 El presidente se encuentra en una situación muy difícil ahora, pues si bien a lo largo de los últimos tres años se mantuvo bajo la sombra de la duda, ha sido el periodo en que más acciones se han tomado en contra de las mafias.

 O sea, que la inversión del cártel de Cali no fue tan productiva.  

Juan Gabriel Tokatlián, con doctorado en la Universidad Johns Hopkins, asegura que hoy se tiene la peor imagen posible de Colombia, justo en el momento en que más se ha fumigado con químicos que en los últimos tres lustros, se aprobaron las penas más altas de toda Sudamérica para estos delincuentes, existen las leyes más "draconianas" contra el "lavado" de dinero y se cuenta con un nuevo mecanismo legal que es la extinción de dominio, que permite actuar contra las propiedades mal habidas aun cuando estén a nombre de amigos o familiares de los narcos.

 Ha sido también en este lapso que se ha detenido a los más importantes personajes de esta red de delincuentes "y ya sea por presión o por convicción, llegamos a un punto en que las muestras de voluntad que nos pedía la comunidad internacional las damos todos los días, pero ya no son suficientes, porque hay la convicción de que el país está tomado por los narcos".

 Lo cierto es que a Samper de repente se le ve dubitativo. Se le escucha decir, sin rasgo de energía o convicción, que el Congreso debería aprobar la retroactividad, pero se le acusa de no hacer nada para lograrlo. Analistas señalan que tal pareciera que quiere quedar bien con Dios y con el diablo. ¿Preso de su pasado?

 El ex fiscal Alfonso Valdivieso, hoy precandidato a la Presidencia de la República, afirma que la decisión del Congreso colombiano, que exoneró al Presidente, "no convenció a Colombia". Sin embargo, asegura que el "Proceso 8000" ha sido muy exitoso porque ahora los colombianos ven al narco como una verdadera y real amenaza, y "cuando se le ve así, se empieza a reaccionar. Antes no".

De ahí la importancia de poder enfrentar el problema en etapas previas y no tener que recorrerlas todas.  

"Es preciso detectar cuando el fenómeno está gestándose y decir vamos a pararlo aquí, si no, nos puede suceder lo que le pasó a Colombia. 

"Por eso yo llamo la atención de lo que puede estar pasando en México. Es muy probable que estén en una etapa previa y qué mejor sería que conociendo bien la experiencia de Colombia se reaccionara más temprano que tarde."

 Mientras tanto, la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes iniciará una indagación preliminar sobre el presidente Samper para que se defina si recibió, con destino a terceros, dineros de la mafia cuando se desempeño como ministro de Desarrollo.

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LA LECCIÓN DE COLOMBIA, HISTORIA DE UNA GUERRA SIN FIN http://irmarosa.lacoctelera.net/post/2008/12/23/la-lecci-n-colombia-historia-una-guerra-sin-fin-2 2008-12-23T19:32:38+00:00 En octubre de 1997 leí el libro de García Márquez "Noticia de un Secuestro", y me quedé conmocionada porque me di cuenta que la tragedia nacional que vivía Colombia por la influencia del narcotráfico era algo que ya se empezaba a sentir en México. Propuse a mis jefes en El Universal ir allá, a conocer la historia de los estragos que había provocado la delincuencia organizada en todos los ámbitos de la vida nacional, con ánimo de aprender de sus experiencias e, ilusamente, prevenir la repetición de su historia.

Allá fui en lo que fue uno de los viajes más impactantes, intensos, agobiantes y maravillosos de mi vida. De él se derivaron seis textos que además incluyeron el diagnóstico del Cartel de Juárez a la muerte de Amado Carrillo , la situación del narco colombiano tras la captura de los capos del Cartel de Cali y la muerte de Pablo Escobar Gaviria, y una entrevista con el superpolicía colombiano que acabó con las principales figuras del narcotráfico en ese momento, Rosso José Serrano. Rosso se llamaba porque nació el 30 de agosto, día de Santa Rosa de Lima.

Les comparto esos textos.

Entregó Colombia a Herrán un informe; "se aterró", aseguran

Control del cártel de Juárez en 13 estados de México, el DF incluido, indica el diagnóstico

*Ya no son jefes los mafiosos colombianos; ahora, simples proveedores

*IRMA ROSA MARTINEZ

SANTA FE DE BOGOTA, Colombia, 5 de octubre.- A la muerte y detención de los principales capos de la cocaína de Colombia, los narcotraficantes mexicanos, socios inseparables de la mafia colombiana, se levantan como líderes indiscutibles del comercio ilegal de estupefacientes a nivel mundial. El cártel de Juárez, aun sin Amado Carrillo, es reconocido como la organización más importante y con fuertes nexos con los abastecedores de droga colombianos.

De acuerdo con un expediente elaborado por corporaciones policiacas internacionales, el grupo que dejó el "Señor de los Cielos" ha incrementado su área de operaciones hasta lograr influencia en casi la totalidad de los estados de la República Mexicana, con especial peso en 13 entidades, el Distrito Federal y Baja California incluidos.

Apenas el mes pasado, una delegación de funcionarios mexicanos estuvo aquí; conversaron con el general Rosso José Serrano, jefe de la policía nacional, quien sentó en una mesa al fiscal especial para delitos contra la salud, Mariano Herrán, al subprocurador Eduardo Ibarrola, y al jefe de la DEA en este país, Larry Lyons. Ahí, el general Serrano entregó a Herrán un expediente de todo lo que en Colombia se sabe acerca del narco en México y, a decir del jefe de la policía, el fiscal mexicano "quedó aterrado".

El expediente, con base en trabajos de inteligencia y testimonios recogidos por diversos cuerpos de seguridad internacional, contiene información y fotografías de los cuatro sucesores del capo y otros nueve miembros de la mafia juarense, incluyendo a Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado.

Se señala a Vicente Carrillo Fuentes como heredero de la jefatura del cártel, aunque se incluyen los nombres de Ismael Zambada García "El Mayo Zambada", Juan José Esparragoza Moreno "El Azul" y Eduardo González Quirarte "El Flaco" o "Lalo", como contendientes también a la jerarquía de la mafia mexicana.

Alcides Ramón Magaña, alias "El Metro", y Carlos Maldonado Castelum, alias "El General", junto con "El mayo Zambada", son mencionados como piezas importantes en la comunicación con sus colegas de Colombia para la recepción de la cocaína que llega a los estados mexicanos de Yucatán, Quintana Roo y Jalisco.

Fuentes de inteligencia local auguran, además, una gran guerra por el control del grupo, "pues alguien tiene que ser el nuevo jefe".

En los registros colombianos aparecen también personajes identificados con el cártel del Golfo, con quienes la mafia sudamericana mantenía estrechos vínculos.

La agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), fuentes diplomáticas y la propia Policía Nacional de Colombia coinciden en que al quedar descabezados los grandes cárteles de la cocaína aquí, México se constituyó en el centro del narcotráfico internacional.

"El vacío que dejó el cártel de Cali tiene que llenarlo alguien que tenga experiencia también, y el temor nuestro es que en México se llene ese vacío", señala el general Rosso José Serrano, director de la Policía, quien es la "estrella" de la película colombiana en la que aparentemente "los buenos" empiezan a ganar territorio a "los malos". Serrano puso tras las rejas a las principales cabezas del cártel de Cali: los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, Helmer Herrera y José Santacruz "El Chepe". Este último huyó pero fue "dado de baja" posteriormente.

De acuerdo con testimonios obtenidos por EL UNIVERSAL entre integrantes del cártel de Medellín e investigaciones realizadas por periodistas locales, el recientemente fallecido capo del cártel de Juárez, el también llamado "Señor de los Cielos" de cuya muerte no se duda aquí aparecía como partedel organigrama de las dos mafias más importantes de Colombia.

También en medios diplomáticos y de las corporaciones policiacas internacionales se asegura que los mexicanos han tomado un papel más protagónico.

"Los capos mexicanos han dicho a los colombianos: aquí ya se acabó ese cuento de que usted era el jefe. Ahora me trae la cocaína, se la compro y yo hago lo que me plazca con ella. Antes era al revés, pero el papel predominante de los colombianos ya se acabó", refieren fuentes policiacas internacionales.

Y hasta los propios narcotraficantes le encuentran virtudes a sus colegas en México.

"Los mexicanos son buenos, buenos, buenos. Y confiables. Son como nosotros, echaos para adelante, y si quieren algo lo logran", señala, con fuerza, un importante ex miembro del cártel de Medellín.

CARRILLO "EL RAPIDO"

Amado Carrillo, la figura más connotada de la delincuencia mexicana, comenzó su carrera a muy temprana edad. De acuerdo con información oficial, se dedicó al tráfico de mariguana en la sierra de Sinaloa, y después, conel apoyo de su tío Ernesto Fonseca, se abocó a la compra y tráfico de goma de opio. Manuel Leyva y Antonio Vega, sus incondicionales, la recolectaban en el estado mexicano de Durango y la trasladaban hacia Ciudad Juárez.

Después se unió a la banda "Grupo Ojinaga", de Pablo Acosta Villarreal, alias "El Zar de la Cocaína", en los años 70. Ese grupo sería la raíz delcártel de Juárez, liderado originalmente por Eduardo y Rafael Muñoz

Talavera y Rafael Aguilar Guajardo, su cuñado. Los Muñoz Talavera fueron aprehendidos el 21 de septiembre de 1992 y Aguilar fue asesinado en Cancún en abril de 1993. Y Amado asumió el control del cártel.

Amado tenía contactos con el grupo comandado por Pablo Escobar Gaviria donde era llamado "El Rápido", por la forma eficiente como trabajaba, y después, a la caída del capo del cártel de Medellín, fue considerado en el segundo nivel de la estructura del cártel de Cali, junto con personajes como Víctor Patiño Fómeque, uno de los herederos de la organización, que recientemente se entregó a las autoridades en Panamá.

Al cártel de Medellín le gustaba tratar en general con los mexicanos y en especial con Amado Carrillo, pues era capaz de cumplir con los compromisos de forma casi inmediata.

Con una bien lubricada estructura a base de sobornos indiscriminados a las policías y todo tipo de corporación antinarcóticos, a Amado le ponían una carga en algún punto de territorio mexicano y la entregaba, la original o una de mejor calidad, al día siguiente en el destino acordado de Estados Unidos.

Con los mexicanos sí que se podía trabajar. Yo no se cómo le hacía, seguramente Amado contaba con cocaína almacenada en algún lugar cercano a la frontera y sólo hacía falta que nosotros le llamáramos y le dijéramos dónde íbamos a colocar la carga. El nos decía: sí, no se preocupen, mañana la tienen en Estados Unidos. Y era una droga igual o superior a la nuestra", dice la fuente del ya extinto cártel de Medellín.

"Verraco el muchacho", como dirían aquí.

No todos los mexicanos fueron tan "derechos" ni tan "valientes". Uno, Jesús Clemente Soto Peña, alias "Canchola", quien operaba en la zona de Topolobampo, nueve veces detenido en México sin que se le encontrara base para una consignación, transportaba droga, ya fuera en barcos de harina de pescado, o bien en equipados aviones, quedó a deber cerca de 3 millones de dólares a Pablo Escobar Gaviria. Cuando el capo estuvo ya preso en la supuesta cárcel de Envigado, Soto Peña mandó a decir: "pues si es tan macho que me venga a cobrar".

Pero fue el único que le jugó chueco al cártel de Medellín.

Una investigación del periodista Fabio Castillo, del periódico El Espectador, realizada con base en los testimonios que están rindiendo abogados y narcotraficantes relacionados con el cártel de Cali, quienes

fueron detenidos o se han entregado a autoridades de Estados Unidos, refiere cómo Amado Carrillo se convirtió en pieza fundamental para el traslado de la cocaína que manejaba el grupo comandado por los Rodríguez Orejuela fundamentalmente.

En el libro Los Nuevos Jinetes de la Cocaína, Castillo relata cómo Miguel Rodríguez, el más duro de los hermanos, quiso ensayar a fines de 1993 una nueva ruta consistente en llenar de cocaína un Boeing 727 con destino a México. De acuerdo con esa versión, Rodríguez Orejuela realizó el contacto adecuado con el mafioso mexicano Amado Carrillo Fuentes para que recibiera y operara un cargamento de 14 toneladas de cocaína que se enviaría en el avión y debía ser transportado a Texas.

La contraparte colombiana encargada de la acción estaba integrada por el boliviano José Luis Pereira Salas, quien ha sido señalado como el contacto de Carrillo con el cártel de Cali y así lo publico EL UNIVERSAL recientemente, y otros dos narcotraficantes colombianos. Esa operación se llevó a cabo el 17 de enero de 1994.

En otra ocasión, cuando la carga fue de 10.5 toneladas de cocaína, el mismo avión 727 fue devuelto a Colombia pero ahora cargado de millones y millones de dólares en efectivo. Era tal la cantidad de billetes que, dice Fabio Castillo, aquello pesaba 6 toneladas.

Ese es el tipo de historias que encierra la relación de Amado con los Rodríguez Orejuela.

Otros personajes mexicanos aparecen en el organigrama conformado por los tribunales de Estados Unidos, con base en los testimonios de los narcos en poder de las autoridades. Oscar Malherbe preso en la cárcel de alta seguridad de Almoloya de Juárez, México, y José Luis Medrano, fallecido enreclusión debido a una cirrosis hepática, según el reporte oficial, están incluidos en el tercer nivel de la jerarquía del cártel de Cali, como parte de los llamados "operativos".

Ambas figuras formaron parte importante del grupo mafioso conocido como el cártel del Golfo, encabezado por Juan García Abrego, detenido en Monterrey, México, en enero de 1996, y "expulsado" hacia Estados Unidos, donde se le sigue juicio. A Malherbe incluso se le consideró el sucesor de García Abrego.

El paso de la droga por México, dicen los expertos, constituye el mayor peaje que tienen que pagar los colombianos para hacer llegar la cocaína a Estados Unidos.

Pero según fuentes militares, Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos" no sólo transportó droga para los colombianos sino que además muchas de las operaciones corrían totalmente a cargo de su organización.

Otras fuentes de inteligencia señalan que al principio los colombianos se trasladaron a México para utilizar su territorio en el trayecto de la cocaína hacia Estados Unidos. Pero los mexicanos aprendieron rápido y tan bien que después "los echaron". Se afirma que prácticamente no hay colombianos operando las rutas del tráfico de drogas en México.

Y no sólo eso. El experto Fabio Castillo asegura que la participación de los mexicanos ya llega al manejo de redes similares a las colombianas que realizan la distribución nada menos que en la tierra de Al Capone.

"Dos bandas mexicanas a cargo de Jorge Velázquez, Alfredo Monzón Avila, Thomas Francis González, Germán Oliverio, Víctor Franco y Fabián Acosta tenían controlada la distribución de cocaína y mariguana en Chicago, donde en menos de un año habían colocado una tonelada de cocaína y lavado unos 22.5 millones de dólares".

LA HISTORIA DE HOY

Pero más allá de la historia, EL UNIVERSAL tiene copia del expediente en el que se hace el perfil del actual cártel de Juárez, luego de que Amado Carrillo murió tras una cirugía estética facial y liposucción.

En el documento se indica que el cártel ha logrado consolidar su influencia en casi todos los estados de la República Mexicana, y sobresale en Chihuahua, Sonora, Coahuila, Durango, Jalisco, Zacatecas, Morelos,Querétaro, Campeche, Yucatán, Quintana Roo e incluso el Distrito Federal. De acuerdo con esa información, este grupo estaría teniendo presencia también en Baja California, sede controlada hasta hace poco tiempo por los hermanos Arellano Felix.

Se indica que debido a su situación privilegiada en el control de la frontera de Ciudad Juárez y su intención de expandirse hacia Tijuana, Baja California, este grupo mantiene gran rivalidad con los Arellano Félix, y en menor grado con el cártel del Golfo.

Como parte de su estrategia, el cártel de Juárez se ha caracterizado por fomentar una política de unión con otras bandas menores, a las que brinda respaldo en lugar de tratar de eliminarlas, lo que redunda en una "compartimentación celular" de la organización en cada entidad donde opera.

Los principales jefes de la banda, en ausencia del gran capo son:

* Vicente Carrillo Fuentes, hermano de Amado. Se encarga de coordinar los cargamentos que se introducen a Estados Unidos por la frontera de Ciudad Juárez. Está considerado el sucesor de su hermano.

* Ismael Zambada García, alias "El Mayo Zambada". Es uno de los hombres de mayor importancia dentro de la organización; está encargado de dirigir las operaciones en la región del Pacífico, especialmente en el estado de Sinaloa, y conoce los contactos en Colombia para la recepción de la droga.

* Eduardo González Quirarte, alias "Lalo". Es el asesor en inversiones financieras dentro de la organización y principal contacto de Amado Carrillo con el general Jesús Gutiérrez Rebollo, ex titular de la lucha antinarcóticos en México, con quien había establecido una buena relación. Opera en el estado de Jalisco.

* Juan José Esparragoza Moreno, alias "El Azul". Controla el narcotráfico en Jalisco, Sinaloa, y parte de Tamaulipas. Es uno de los principales socios.

Y aunque no lo dice el expediente, fuentes de inteligencia de la Policía Nacional aseguran que es inminente una gran disputa por el control de la organización, "si es que no se está dando ya".

Además de estos cuatro líderes, el informe policiaco incluye a:

* Alcides Ramón Magaña, alias "El Metro", quien fue un hombre de todas las confianzas de Amado Carrillo. Actualmente está encargado de mantener contacto con grupos colombianos para la recepción de la droga que entra por la península de Yucatán.

* Carlos Maldonado Castelum, alias "El General". Pieza importante dentro de la organización del cártel, coordina los contactos colombianos para recibir cargamentos vía aérea en Guadalajara, para su posterior traslado a Sonora.

* Jesús Carrillo Chávez. Fue agente del Ministerio Público Federal hasta febrero de 1993; es ahora el jefe del tráfico de drogas en el área de Aguaprieta, Sonora.

* Doctor Carlos Colín Padilla o "Javier Herrera Alarcón". Es el administrador general del cártel de Juárez, con el control de las propiedades y cuentas bancarias a través de prestanombres.

* José Luis Martínez Rolas, alias "Floor Manager". Fue el brazo ejecutor de Amado Carrillo, responsable de los asesinatos. Lidera a un grupo de sicarios al servicio de la organización.

* Raúl Martínez Rojas. Empresario que efectúa labores de "lavado" de dinero para la organización a través de firmas del ramo de la construcción en todo el país. También importa y exporta productos a Estados Unidos, Canadá y América del Sur.

En el expediente se menciona también a Luis Enrique Fernández Uriarte, alias "El Kike Fernández", quien establecía contactos con otras mafias del país: a Rafael Reyes Sánchez, alias "José Antonio Moreno", lugarteniente de Amado; Luis Octavio López Vega, alias "El Profe", integrante del sistema de información y seguridad del cártel de Juárez en el estado de Jalisco; a Arturo Hernández Cárdenas, de quien sólo se indica que es narcotraficante; y a Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado Carrillo. De este último se cuenta con diversas fotografías en las que aparece con varias señoritas, en grupo con amigos, en alguna fiesta formal (de graduación quizá) y con una aparente novia.

También están en poder de las policías fotos con las que cuatro de los miembros de la mafia quisieron solicitar cédulas de identidad de extranjeros en Chile, y que fueron encontradas en el portafolios decomisado a Manuel de Jesús Bitar Tafich. Además de éste último y de Amado Carrillo, quien utilizó el nombre de "Juan A. Arriaga Rangel", también aspiraban a un documento chileno Eduardo González Quirarte, bajo el nombre de "Gregorio González López", y Arturo Hernández Cárdenas (con su nombre verdadero).

De acuerdo con información de inteligencia de la Policía Nacional, los cargamentos que reciben los narcotraficantes mexicanos llegan principalmente por Cancún o Mérida, desde donde son transportados por vía aérea al estado de Jalisco y llevados en avionetas a ciudades fronterizas como Ojinaga, Ciudad Juárez, Aguaprieta y Reinosa.

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