En octubre de 1997 leí el libro de García Márquez "Noticia de un Secuestro", y me quedé conmocionada porque me di cuenta que la tragedia nacional que vivía Colombia por la influencia del narcotráfico era algo que ya se empezaba a sentir en México. Propuse a mis jefes en El Universal ir allá, a conocer la historia de los estragos que había provocado la delincuencia organizada en todos los ámbitos de la vida nacional, con ánimo de aprender de sus experiencias e, ilusamente, prevenir la repetición de su historia.
Allá fui en lo que fue uno de los viajes más impactantes, intensos, agobiantes y maravillosos de mi vida. De él se derivaron seis textos que además incluyeron el diagnóstico del Cartel de Juárez a la muerte de Amado Carrillo , la situación del narco colombiano tras la captura de los capos del Cartel de Cali y la muerte de Pablo Escobar Gaviria, y una entrevista con el superpolicía colombiano que acabó con las principales figuras del narcotráfico en ese momento, Rosso José Serrano. Rosso se llamaba porque nació el 30 de agosto, día de Santa Rosa de Lima.
Les comparto esos textos.
Entregó Colombia a Herrán un informe; "se aterró", aseguran
Control del cártel de Juárez en 13 estados de México, el DF incluido, indica el diagnóstico
*Ya no son jefes los mafiosos colombianos; ahora, simples proveedores
*IRMA ROSA MARTINEZ
SANTA FE DE BOGOTA, Colombia, 5 de octubre.- A la muerte y detención de los principales capos de la cocaína de Colombia, los narcotraficantes mexicanos, socios inseparables de la mafia colombiana, se levantan como líderes indiscutibles del comercio ilegal de estupefacientes a nivel mundial. El cártel de Juárez, aun sin Amado Carrillo, es reconocido como la organización más importante y con fuertes nexos con los abastecedores de droga colombianos.

De acuerdo con un expediente elaborado por corporaciones policiacas internacionales, el grupo que dejó el "Señor de los Cielos" ha incrementado su área de operaciones hasta lograr influencia en casi la totalidad de los estados de la República Mexicana, con especial peso en 13 entidades, el Distrito Federal y Baja California incluidos.
Apenas el mes pasado, una delegación de funcionarios mexicanos estuvo aquí; conversaron con el general Rosso José Serrano, jefe de la policía nacional, quien sentó en una mesa al fiscal especial para delitos contra la salud, Mariano Herrán, al subprocurador Eduardo Ibarrola, y al jefe de la DEA en este país, Larry Lyons. Ahí, el general Serrano entregó a Herrán un expediente de todo lo que en Colombia se sabe acerca del narco en México y, a decir del jefe de la policía, el fiscal mexicano "quedó aterrado".
El expediente, con base en trabajos de inteligencia y testimonios recogidos por diversos cuerpos de seguridad internacional, contiene información y fotografías de los cuatro sucesores del capo y otros nueve miembros de la mafia juarense, incluyendo a Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado.
Se señala a Vicente Carrillo Fuentes como heredero de la jefatura del cártel, aunque se incluyen los nombres de Ismael Zambada García "El Mayo Zambada", Juan José Esparragoza Moreno "El Azul" y Eduardo González Quirarte "El Flaco" o "Lalo", como contendientes también a la jerarquía de la mafia mexicana.
Alcides Ramón Magaña, alias "El Metro", y Carlos Maldonado Castelum, alias "El General", junto con "El mayo Zambada", son mencionados como piezas importantes en la comunicación con sus colegas de Colombia para la recepción de la cocaína que llega a los estados mexicanos de Yucatán, Quintana Roo y Jalisco.
Fuentes de inteligencia local auguran, además, una gran guerra por el control del grupo, "pues alguien tiene que ser el nuevo jefe".
En los registros colombianos aparecen también personajes identificados con el cártel del Golfo, con quienes la mafia sudamericana mantenía estrechos vínculos.
La agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), fuentes diplomáticas y la propia Policía Nacional de Colombia coinciden en que al quedar descabezados los grandes cárteles de la cocaína aquí, México se constituyó en el centro del narcotráfico internacional.
"El vacío que dejó el cártel de Cali tiene que llenarlo alguien que tenga experiencia también, y el temor nuestro es que en México se llene ese vacío", señala el general Rosso José Serrano, director de la Policía, quien es la "estrella" de la película colombiana en la que aparentemente "los buenos" empiezan a ganar territorio a "los malos". Serrano puso tras las rejas a las principales cabezas del cártel de Cali: los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, Helmer Herrera y José Santacruz "El Chepe". Este último huyó pero fue "dado de baja" posteriormente.
De acuerdo con testimonios obtenidos por EL UNIVERSAL entre integrantes del cártel de Medellín e investigaciones realizadas por periodistas locales, el recientemente fallecido capo del cártel de Juárez, el también llamado "Señor de los Cielos" de cuya muerte no se duda aquí aparecía como partedel organigrama de las dos mafias más importantes de Colombia.
También en medios diplomáticos y de las corporaciones policiacas internacionales se asegura que los mexicanos han tomado un papel más protagónico.
"Los capos mexicanos han dicho a los colombianos: aquí ya se acabó ese cuento de que usted era el jefe. Ahora me trae la cocaína, se la compro y yo hago lo que me plazca con ella. Antes era al revés, pero el papel predominante de los colombianos ya se acabó", refieren fuentes policiacas internacionales.
Y hasta los propios narcotraficantes le encuentran virtudes a sus colegas en México.
"Los mexicanos son buenos, buenos, buenos. Y confiables. Son como nosotros, echaos para adelante, y si quieren algo lo logran", señala, con fuerza, un importante ex miembro del cártel de Medellín.
CARRILLO "EL RAPIDO"
Amado Carrillo, la figura más connotada de la delincuencia mexicana, comenzó su carrera a muy temprana edad. De acuerdo con información oficial, se dedicó al tráfico de mariguana en la sierra de Sinaloa, y después, conel apoyo de su tío Ernesto Fonseca, se abocó a la compra y tráfico de goma de opio. Manuel Leyva y Antonio Vega, sus incondicionales, la recolectaban en el estado mexicano de Durango y la trasladaban hacia Ciudad Juárez.
Después se unió a la banda "Grupo Ojinaga", de Pablo Acosta Villarreal, alias "El Zar de la Cocaína", en los años 70. Ese grupo sería la raíz delcártel de Juárez, liderado originalmente por Eduardo y Rafael Muñoz
Talavera y Rafael Aguilar Guajardo, su cuñado. Los Muñoz Talavera fueron aprehendidos el 21 de septiembre de 1992 y Aguilar fue asesinado en Cancún en abril de 1993. Y Amado asumió el control del cártel.
Amado tenía contactos con el grupo comandado por Pablo Escobar Gaviria donde era llamado "El Rápido", por la forma eficiente como trabajaba, y después, a la caída del capo del cártel de Medellín, fue considerado en el segundo nivel de la estructura del cártel de Cali, junto con personajes como Víctor Patiño Fómeque, uno de los herederos de la organización, que recientemente se entregó a las autoridades en Panamá.
Al cártel de Medellín le gustaba tratar en general con los mexicanos y en especial con Amado Carrillo, pues era capaz de cumplir con los compromisos de forma casi inmediata.
Con una bien lubricada estructura a base de sobornos indiscriminados a las policías y todo tipo de corporación antinarcóticos, a Amado le ponían una carga en algún punto de territorio mexicano y la entregaba, la original o una de mejor calidad, al día siguiente en el destino acordado de Estados Unidos.
Con los mexicanos sí que se podía trabajar. Yo no se cómo le hacía, seguramente Amado contaba con cocaína almacenada en algún lugar cercano a la frontera y sólo hacía falta que nosotros le llamáramos y le dijéramos dónde íbamos a colocar la carga. El nos decía: sí, no se preocupen, mañana la tienen en Estados Unidos. Y era una droga igual o superior a la nuestra", dice la fuente del ya extinto cártel de Medellín.
"Verraco el muchacho", como dirían aquí.
No todos los mexicanos fueron tan "derechos" ni tan "valientes". Uno, Jesús Clemente Soto Peña, alias "Canchola", quien operaba en la zona de Topolobampo, nueve veces detenido en México sin que se le encontrara base para una consignación, transportaba droga, ya fuera en barcos de harina de pescado, o bien en equipados aviones, quedó a deber cerca de 3 millones de dólares a Pablo Escobar Gaviria. Cuando el capo estuvo ya preso en la supuesta cárcel de Envigado, Soto Peña mandó a decir: "pues si es tan macho que me venga a cobrar".
Pero fue el único que le jugó chueco al cártel de Medellín.
Una investigación del periodista Fabio Castillo, del periódico El Espectador, realizada con base en los testimonios que están rindiendo abogados y narcotraficantes relacionados con el cártel de Cali, quienes
fueron detenidos o se han entregado a autoridades de Estados Unidos, refiere cómo Amado Carrillo se convirtió en pieza fundamental para el traslado de la cocaína que manejaba el grupo comandado por los Rodríguez Orejuela fundamentalmente.
En el libro Los Nuevos Jinetes de la Cocaína, Castillo relata cómo Miguel Rodríguez, el más duro de los hermanos, quiso ensayar a fines de 1993 una nueva ruta consistente en llenar de cocaína un Boeing 727 con destino a México. De acuerdo con esa versión, Rodríguez Orejuela realizó el contacto adecuado con el mafioso mexicano Amado Carrillo Fuentes para que recibiera y operara un cargamento de 14 toneladas de cocaína que se enviaría en el avión y debía ser transportado a Texas.
La contraparte colombiana encargada de la acción estaba integrada por el boliviano José Luis Pereira Salas, quien ha sido señalado como el contacto de Carrillo con el cártel de Cali y así lo publico EL UNIVERSAL recientemente, y otros dos narcotraficantes colombianos. Esa operación se llevó a cabo el 17 de enero de 1994.
En otra ocasión, cuando la carga fue de 10.5 toneladas de cocaína, el mismo avión 727 fue devuelto a Colombia pero ahora cargado de millones y millones de dólares en efectivo. Era tal la cantidad de billetes que, dice Fabio Castillo, aquello pesaba 6 toneladas.
Ese es el tipo de historias que encierra la relación de Amado con los Rodríguez Orejuela.
Otros personajes mexicanos aparecen en el organigrama conformado por los tribunales de Estados Unidos, con base en los testimonios de los narcos en poder de las autoridades. Oscar Malherbe preso en la cárcel de alta seguridad de Almoloya de Juárez, México, y José Luis Medrano, fallecido enreclusión debido a una cirrosis hepática, según el reporte oficial, están incluidos en el tercer nivel de la jerarquía del cártel de Cali, como parte de los llamados "operativos".
Ambas figuras formaron parte importante del grupo mafioso conocido como el cártel del Golfo, encabezado por Juan García Abrego, detenido en Monterrey, México, en enero de 1996, y "expulsado" hacia Estados Unidos, donde se le sigue juicio. A Malherbe incluso se le consideró el sucesor de García Abrego.
El paso de la droga por México, dicen los expertos, constituye el mayor peaje que tienen que pagar los colombianos para hacer llegar la cocaína a Estados Unidos.
Pero según fuentes militares, Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos" no sólo transportó droga para los colombianos sino que además muchas de las operaciones corrían totalmente a cargo de su organización.
Otras fuentes de inteligencia señalan que al principio los colombianos se trasladaron a México para utilizar su territorio en el trayecto de la cocaína hacia Estados Unidos. Pero los mexicanos aprendieron rápido y tan bien que después "los echaron". Se afirma que prácticamente no hay colombianos operando las rutas del tráfico de drogas en México.
Y no sólo eso. El experto Fabio Castillo asegura que la participación de los mexicanos ya llega al manejo de redes similares a las colombianas que realizan la distribución nada menos que en la tierra de Al Capone.
"Dos bandas mexicanas a cargo de Jorge Velázquez, Alfredo Monzón Avila, Thomas Francis González, Germán Oliverio, Víctor Franco y Fabián Acosta tenían controlada la distribución de cocaína y mariguana en Chicago, donde en menos de un año habían colocado una tonelada de cocaína y lavado unos 22.5 millones de dólares".
LA HISTORIA DE HOY
Pero más allá de la historia, EL UNIVERSAL tiene copia del expediente en el que se hace el perfil del actual cártel de Juárez, luego de que Amado Carrillo murió tras una cirugía estética facial y liposucción.
En el documento se indica que el cártel ha logrado consolidar su influencia en casi todos los estados de la República Mexicana, y sobresale en Chihuahua, Sonora, Coahuila, Durango, Jalisco, Zacatecas, Morelos,Querétaro, Campeche, Yucatán, Quintana Roo e incluso el Distrito Federal. De acuerdo con esa información, este grupo estaría teniendo presencia también en Baja California, sede controlada hasta hace poco tiempo por los hermanos Arellano Felix.
Se indica que debido a su situación privilegiada en el control de la frontera de Ciudad Juárez y su intención de expandirse hacia Tijuana, Baja California, este grupo mantiene gran rivalidad con los Arellano Félix, y en menor grado con el cártel del Golfo.
Como parte de su estrategia, el cártel de Juárez se ha caracterizado por fomentar una política de unión con otras bandas menores, a las que brinda respaldo en lugar de tratar de eliminarlas, lo que redunda en una "compartimentación celular" de la organización en cada entidad donde opera.
Los principales jefes de la banda, en ausencia del gran capo son:
* Vicente Carrillo Fuentes, hermano de Amado. Se encarga de coordinar los cargamentos que se introducen a Estados Unidos por la frontera de Ciudad Juárez. Está considerado el sucesor de su hermano.
* Ismael Zambada García, alias "El Mayo Zambada". Es uno de los hombres de mayor importancia dentro de la organización; está encargado de dirigir las operaciones en la región del Pacífico, especialmente en el estado de Sinaloa, y conoce los contactos en Colombia para la recepción de la droga.
* Eduardo González Quirarte, alias "Lalo". Es el asesor en inversiones financieras dentro de la organización y principal contacto de Amado Carrillo con el general Jesús Gutiérrez Rebollo, ex titular de la lucha antinarcóticos en México, con quien había establecido una buena relación. Opera en el estado de Jalisco.
* Juan José Esparragoza Moreno, alias "El Azul". Controla el narcotráfico en Jalisco, Sinaloa, y parte de Tamaulipas. Es uno de los principales socios.
Y aunque no lo dice el expediente, fuentes de inteligencia de la Policía Nacional aseguran que es inminente una gran disputa por el control de la organización, "si es que no se está dando ya".
Además de estos cuatro líderes, el informe policiaco incluye a:
* Alcides Ramón Magaña, alias "El Metro", quien fue un hombre de todas las confianzas de Amado Carrillo. Actualmente está encargado de mantener contacto con grupos colombianos para la recepción de la droga que entra por la península de Yucatán.
* Carlos Maldonado Castelum, alias "El General". Pieza importante dentro de la organización del cártel, coordina los contactos colombianos para recibir cargamentos vía aérea en Guadalajara, para su posterior traslado a Sonora.
* Jesús Carrillo Chávez. Fue agente del Ministerio Público Federal hasta febrero de 1993; es ahora el jefe del tráfico de drogas en el área de Aguaprieta, Sonora.
* Doctor Carlos Colín Padilla o "Javier Herrera Alarcón". Es el administrador general del cártel de Juárez, con el control de las propiedades y cuentas bancarias a través de prestanombres.
* José Luis Martínez Rolas, alias "Floor Manager". Fue el brazo ejecutor de Amado Carrillo, responsable de los asesinatos. Lidera a un grupo de sicarios al servicio de la organización.
* Raúl Martínez Rojas. Empresario que efectúa labores de "lavado" de dinero para la organización a través de firmas del ramo de la construcción en todo el país. También importa y exporta productos a Estados Unidos, Canadá y América del Sur.
En el expediente se menciona también a Luis Enrique Fernández Uriarte, alias "El Kike Fernández", quien establecía contactos con otras mafias del país: a Rafael Reyes Sánchez, alias "José Antonio Moreno", lugarteniente de Amado; Luis Octavio López Vega, alias "El Profe", integrante del sistema de información y seguridad del cártel de Juárez en el estado de Jalisco; a Arturo Hernández Cárdenas, de quien sólo se indica que es narcotraficante; y a Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado Carrillo. De este último se cuenta con diversas fotografías en las que aparece con varias señoritas, en grupo con amigos, en alguna fiesta formal (de graduación quizá) y con una aparente novia.
También están en poder de las policías fotos con las que cuatro de los miembros de la mafia quisieron solicitar cédulas de identidad de extranjeros en Chile, y que fueron encontradas en el portafolios decomisado a Manuel de Jesús Bitar Tafich. Además de éste último y de Amado Carrillo, quien utilizó el nombre de "Juan A. Arriaga Rangel", también aspiraban a un documento chileno Eduardo González Quirarte, bajo el nombre de "Gregorio González López", y Arturo Hernández Cárdenas (con su nombre verdadero).
De acuerdo con información de inteligencia de la Policía Nacional, los cargamentos que reciben los narcotraficantes mexicanos llegan principalmente por Cancún o Mérida, desde donde son transportados por vía aérea al estado de Jalisco y llevados en avionetas a ciudades fronterizas como Ojinaga, Ciudad Juárez, Aguaprieta y Reinosa.

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